Hace aproximadamente dos meses comencé a impartir una clase en el ITESO llamada innovación y gestión de proyectos. El dar esta clase es muy refrescante y lo disfruto mucho, porque el tema encaja perfectamente con mi área de especialización.

Mi área de especialización es una arista entre el emprendimiento, la innovación y la administración de proyectos. Si lo viéramos en un diagrama de Venn, se vería como la imagen de la izquierda (hacer click sobre la imagen para maximizarla).

Varias cosas a notar: No sé todo lo que hay allá afuera acerca de ninguna de las tres áreas. Hay emprendedores en muchas áreas que no necesariamente son innovadoras o que no requieren saber de administración de proyectos. Asimismo, existen administradores de proyectos que no necesariamente son emprendedores o innovadores, porque la administración de sus proyectos se centra más en el control que en la innovación.

¿Y qué tienen que ver el emprendimiento, la innovación y la administración de proyectos? Dicho de manera muy rápida, el emprendimiento siempre se trata de mejorar y agregar valor a lo existente. Emprender, en una sola palabra, se puede traducir en acción. La innovación también es mejorar y generar un valor adicional, distribuírlo y capturar un poco del valor generado. Y finalmente, los proyectos son el motor que lleva a la innovación desde una idea hasta su comercialización.

He notado que una de las ventajas de estar parado sobre las aristas de estas tres disciplinas como lo son el emprendimiento, la innovación y la administración de proyectos, es que puedo trasladar conceptos de una disciplina a otra. Esta habilidad para trasladar ideas, conceptos, premisas, modelos heurísticos y procesos de una disciplina a otra, genera mucho valor. Por ejemplo, es posible crear herramientas que combinan las tres disciplinas y resulten en una sola herramienta mucho más enfocada y más poderosa (ver: proceso de innovación del PMI Capítulo Guadalajara).